Mostrando entradas con la etiqueta Música. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Música. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de marzo de 2012

Thinking of you



I used to think
About what's real and true
What can not be proven
What can be assumed
Once when I was younger
In the bloom of youth
I received an honest answer
When a lie would do

Chorus:
And now all I do is sit
In my darkened room
And on accasion break my silence
To howl at the moon
To curse every nerve
And neuron in my brain
That won't stop the pain I'm feeling
And let me stop thinking


I used to think
Galileo would agree
That the world was round
And you'd come round to me
But I have looked for you
And you're nowhere in sight
The world must be flat
The Babylonians were right

[Chorus]

I used to think
Consider gravity
If I placed you on a pedestal
You'd slip and fall for me
But you floated on the air
Far away at light speed
I guess some objects do defy
The laws that we conceive

[Chorus]

I used to think
It took all my time
Analysing you
Your mind on my mind
Your name my mantra
Repeated on my lips
That once tried to kiss you
A memory unrepressed

[Chorus]

Stop thinking of you
Stop thinking of you
Stop thinking of you

miércoles, 26 de octubre de 2011

Aquellas furiosas mujeres

              

Las mujeres celtas eran muy desinhibidas por el contacto que mantenían con los hombres desde su infancia. Tenían muy poco de pudorosas, a pesar de lo cual les gustaba adornarse y cuidar su físico. Se lavaban dos veces o más al día, lo que no hacían ni las damas romanas, trenzaban sus largos cabellos rubios o pelirrojos y llevaban muchos adornos. En ocasiones cosían pequeñas campanas en los bordes de sus vestidos con el fin de llamar la atención. Para las fiestas se cubrían con capas muy vistosas, en las que aparecían rayas o cuadros acompañados de bordados de oro y plata.
Cuando deseaban sentirse bonitas se pintaban las uñas de las manos y los pies, daban color a sus mejillas con una hierba llamada «ruan» y oscurecían sus ojos con el jugo de las bayas. Tan exquisito concepto de la coquetería desaparecía en ellas en el momento que participaban en la guerra o veían en peligro a su familia.
Esto es lo que escribió el comentarista romano Ammanianus Marcellinus sobre las mujeres celtas: Un ejército entero de extranjeros sería incapaz de detener a un puñado de galos si éstos pidiesen ayuda a sus mujeres. Las he visto surgir de sus cabañas convertidas en unas furias: hinchado el blanco cuello, rechinando los dientes y esgrimiendo una estaca sobre sus cabezas, prontas a golpear salvajemente, sin olvidarse de las patadas y los mordiscos, en unas acciones tan fulminantes que se diría que todo en ellas se ha convertido en una especie de catapulta. Unas lobas en celo no lucharían tan rabiosamente para proteger a su camada como ellas...
Esto obedecía al hecho de que las mujeres empezaban a tra­bajar desde que se sostenían sobre sus pies, amaban a los suyos con más pasión que a su propia persona y conocían el manejo de las armas desde la niñez. Debemos recordar que las tribus celtas eran viajeras, luego sabían que les aguardaban muchas luchas, sin olvidarse de la cantidad de animales salvajes que merodeaban por todas partes, en especial lobos, osos y ser­pientes. 

 Los Celtas-Manuel Yáñez Solana

sábado, 22 de octubre de 2011

Leonard Cohen


               



                         Discurso de Leonard Cohen-Premios Príncipe de Asturias